jueves, 21 de marzo de 2013

India

Han pasado muchas cosas desde la última entrada. Me hice este blog pensando en actualizar cuando lo sintiera, sin tener ningún tipo de obligación, porque cuando no estás obligado a escribir es cuando salen las cosas. Fuí a la India este verano, viaje totalmente recomendable aunque muy duro. Sé que en cierto modo me ha cambiado, pase los mejores y los peores momentos de mi vida. Creía que no iba a soportorlo, había momentos que solo quería gritar para volver a mi casa y había otros que estallaba a carcajadas. Cierto es que sin la buena compañia hubiese sido mucho peor. Muy a menudo me persiguen los rostros de la gente que vi allí, tan llenos de sin sentido, de pobreza pero contentos con lo que les ha tocado vivir. Normalmente la India es llamado un sitio espiritual, místico, que te cambiara la vida y aunque reconozco que es así yo me encontré con una realidad totalmente diferente, quizás debido a los prejuicios que había escuchado aquí. Lo mejor, sin duda alguna, Varanasi, sus calles, el Ganges, sus gentes, sus difuntos... Siento la brevedad de la historia, pero me quedo sin palabras recordando aquellas semanas.

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